
Presencia, visión y propósito
Este es una compilación de las cosas que quiero hacer a partir de ahora. Aquellos ámbitos en los cuales siempre me ha gustado acompañar y quiero continuar investigando.
También es una síntesis de aquello aprendido a lo largo de más de cuarenta años acompañante personas y grupos en diferentes ámbitos.
Lo compartiré con proyectos, con colectivos a quienes pueda interesar, puede ser grupos de familias unidos por alguna intención concreta.
Es también una matriz a partir de la cual pueden salir otros proyectos.
Que me gusta promover y acompañar?
Acompañar el Juego: Creatividad en la actividad reglada y en la expresiva
Creatividad es un término muy amplio pero aquí me interesa diferenciar cuando se trata de expresar una parte personal nuestra o se trata de lograr una finalidad motriz concreta. Por un lado tenemos la expresión corporal, la expresión dramática, la danza el teatro, etc. y, por el otro, el juego reglado, el deporte, etc.
Son dos procesos creativos diferentes pero a la vez complementarios: la creatividad necesita eficacia y la eficacia necesita expresividad en el sentido de relajarse o explorar sin presión, para decirlo de una forma simple.
El origen es el juego simbólico y su inmenso potencial pedagógico a nivel de maduración física, emocional e intelectual. A partir de los siete años se diferencia en actividad reglada y expresiva.
A menudo he acompañado el juego reglado, dándoles la posibilidad de cambiar las reglas, alternando experimentación y reflexión. Hay un aprendizaje muy importante sobre la técnica y la estrategia que se extrapola en la vida real, a la comprensión de contextos sociales complejos, favorecido también por la regulación emocional: competitividad regulada por la empatía.
Si la actividad reglada nos da herramientas para desarrollarnos en el mundo social, cultural y laboral, la actividad expresiva aporta la conexión interior, el descubrimiento de quién somos y la posibilidad de recrearnos. En su acompañamiento se esencial considerar este potencial.
Este tema lo tengo desarrollado en el apartado de la formación «Juego y Evolución».
Me encanta acompañar cada una de estas vertientes por separado, pero también integradas de forma que se retroalimenten una a la otra.
La soberanía de la atención
Para mí, uno de los temas cruciales en un momento en el que la guerra para raptar la atención de las personas se ha vuelto más encarnizada.
Considero que la herramienta fundamental es la meditación interna (tal y como lo entiende el Vedanta Advaita), es decir, poder observar la producción de la mente. Es el gran laboratorio para darse cuenta de los hábitos mentales, de los bucles emoción-pensamiento y, en definitiva, de este vehículo ilusorio que hemos construido para transitar por este mundo.
La meditación externa (siguiendo con la concepción del Vedanta), es decir, observar las sensaciones, respiración, hara, latido, etc. la entiendo como un complemento imprescindible, puesto que nos aporta todos los matices de las emociones y la conciencia corporal.
Por último, la meditación dinámica tiene mucho que ver con todos los otros apartados, es aquella que se tiene que mantener afuera cuando estamos actuando.
Los niños a partir de ocho años me han demostrado que la meditación interna, planteada siempre como experiencia corta para compartir despés, hacen descubrimientos importantes sobre el funcionamiento de la mente. Aprendizajes que su cruciales para desarrollar posteriormente una conciencia y un control sobre su atención.
El pensamiento epistémico, la gran herramienta para combatir las trampas actuales y las ideologías
La guerra antes mencionada para apropiarse de nuestra atención tiene un sentido, hacernos pensar y sentir de una determinada forma y aquí es fundamental discriminar certeza de creencia, conocimiento de ideología. En realidad se trata de lógica pura, de sentido común, pero como se acostumbra a decir, no es lo más común de los sentidos.
Las personas llegan a conclusiones extrañas: si cuestionas el cambio climático antropogénico eres de extrema derecha; si cuestionas que les pcr no son adecuados para detectar infecciones víricas es porque no se te ha muerto un familiar; si cuestionas algunos videos de la *Nasa eres terraplanista y si cuestionas el modelo migratorio actual eres un nazi.
Estas falacias las hemos escuchado y van en aumento.
Necesitamos un instrumento que las desarticule, que no permita que se instaure, en nuestro cerebro estos circuitos perversos inducidos.
Lo veo complementario al apartado anterior.
Creatividad como recreación
El potencial más grande de la creatividad es la posibilitado de recrearnos. Si nos permitimos dialogar con el objeto de la creación, ya sea una creación plástica, sonora, una danza o el que sea; si nos dejamos interrogar, redescubrir y transformar, estaremos aprovechando ese potencial.
Por eso doy tanta importancia a integrar los diferentes lenguajes expresivos (plástico, corporal, sonoro y palabra) en un proceso de auto-descubrimiento.
Este apartado tiene mucho que ver con la creatividad motriz del primer bloque, que se refiere al acompañamiento del juego, pero en este caso, se amplía e integra con otros lenguajes expresivos.
El pensamiento simbólico, que nos conecta con nuestro interior, es un gran complemento al lenguaje lógico y racional.
Por eso me gusta tanto explicar cuentos, historias, anécdotas, mitología.
Y también utilizar la astrología y el engrama como herramientas de autoconocimiento.
Dones y talentos
Cuando venimos a este mundo, hay dones que les tenemos desarrollados y otros en potencia.
Estos últimos, a veces son una verdadera cruz.
A lo largo del acompañar en educación, ayuda y terapia, he visto este fenómeno.
Las personas con una gran sensibilidad, por ejemplo, sufren mucho, pero si son capaces de fortalecerse, podrán desarrollar esta capacidad e integrarla en su vida.
Una investigación personal sobre los propios dones me parece un buen regalo por nuestros niños y adolescentes.
No se trata de llegar a conclusiones, de lograr hitos en determinadas fechas, si no de iniciar un camino.
La clave está al interconectar las áreas: aquello que hago bien y me gusta hacer; aquello que hago bien y no me gusta hacer y aquello que no se me da bien y me gusta hacer.
Juegos Marciales y Artes Marciales Integradas
El concepto de arte marcial abarca toda una serie de ámbitos, a veces complementarios y a veces contradictorios.
Hace más de 25 años, creé el proyecto Juegos Marciales, integrando conocimientos de las artes marciales, la práctica psicomotriz, los lenguajes expresivos y la educación física, entre otros.
En el apartado de Juegos Marciales de la web hay links a artículos donde explico extensamente el proyecto.
Aquí querría destacar cuatro aspectos:
El trabajo emocional sobre la agresividad y el miedo, en sintonía con el apartado sobre acompañar el juego, pero con la posibilidad de incorporar recursos de las artes marciales.
Amplitud de experiencias motrices. El aprendizaje técnico es, en lo posible, contextual y, a partir de retos motrices, aprovechando la ventaja de la experimentación.
Valores que tienen que ver con la dignidad, el coraje, la perseverancia y la empatía.
Mis referentes fundamentales, históricamente hablando sueño el Yudo, el Tae-kwon-don, el Tai-chí, el Aikido y lo Y-Chuan (basado en estáticas).
Historial formativo, profesional y vital
Más que un currículum al uso, quiero explicar que me aportó cada experiencia para complementar el apartado anterior.
Mi formación básica fue psicología en la especialidad escolar (así se denominaba en aquella época), de hecho, mi título universitario dice «Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación. Especialidad: Psicología Escolar (1983)». De la universidad, salí con tres pasiones:
La epistemología
¿Cómo podemos saber que una afirmación es cierta?
Alimentada por la metodología, la psicometría, la estadística, la psicología experimental, principalmente, pero, obviamente, toca a todas, incluso las más dinámicas, como las psicoanalíticas y humanistas.
Metodología educativa
¿Qué se la mejor manera para facilitar el aprendizaje?
Estimulada por el constructivismo piagetiano (Monserrat Moreno), y otros derivados de la época (Cesar Coll), que fueron muy buenos maestros para mí.
La psicología dinámica.
¿Qué sabemos de las profundidades de la psique humana?
Asignaturas como la historia de la psicología, que en realidad era del psicoanálisis con un Antoni Caparrós exultante y otros de psicología humanista (Fromm, Maslow, Rogers, etc.) me encendieron el interés por el funcionamiento de la psique.
Estas tres pasiones nacieron cuando estudiaba psicología y me han acompañado siempre, estimulando y nutriendo mi carrera profesional.
La segunda grande formación fue el «Curso Trienal de Especialización en Práctica Psicomotriz: 900 horas con Cati Omar y Josep Rota como formadores (1991)», que después se convirtió en master. Esta formación, que integraba la vivencia con los contenidos teóricos y con la práctica con niños es la más importante que he hecho por esta integración personal-conceptual-práctica.
Destaco la escucha profunda obtenida a través de un entrenamiento, a base de horas de formación personal.
También la claridad que obtuve en relación al tema límites-libertad. Un concepto de autoridad muy entendida, en un momento de tremenda crisis del concepto.
Y los recursos para acompañar la maduración emocional de los niños, especialmente de la agresividad, a la que la práctica psicomotriz facilita la evolución.
Le sigue de muy cerca lo «Curso de Formación en Técnicos de Expresión. Escuela Municipal de Expresión y Psicomotricidad del Ayuntamiento de Barcelona. 300 horas. (1989).» Donde continué incorporando recursos integrando aquello personal, conceptual y práctico.
Gracias a esta formación creé mucha estructura: en los contenidos, en los procesos creativos y su acompañamiento.
Mis primeros trabajos (1984) estuvieron en el ámbito de las necesidades educativas especiales, riesgo social, extraescolares, ocio, con incursiones en la salud mental y casi simultáneamente (1985) empecé mi trabajo como formador (1985), primero en La Escuela de Expresión del Ayuntamiento, pero después, en la Universidad Ramon Llull, coordinando y dando clases en el Posgrado de Educación Física y Técnicas Corporales (1990). Aquí pude sintetizar mis inquietudes metodológicas y profundizar en la naturaleza y didáctica del aprendizaje motor.
Paralelamente a todo esto, desde los 10 años practico artes marciales. La linia evolutiva sería Judo, Taekwondo (1er DAN), Tai-chi, Aikido (1er DAN) y I-chuan (estáticas). Y también expresión corporal, danza creativa y danza butoh. Esto facilita que la motricidad transitiva (orientada a un fin) y la motricidad expresiva estén integradas vivencialmente.
Llega el 2000 y la posibilidad de realizar un sueño que había tenido cuando estudiaba práctica psicomotriz a finales de los 80’: no podría haber una escuela con estos criterios y principios de la práctica psicomotriz? Es decir: autonomía en la sala para diseñar el propio proceso de aprendizaje (conexión con el deseo propio) funcionamiento por espacios; integración del cuerpo en el proceso de enseñanza-aprendizaje y acompañamiento de la agresividad por que se exprese y evolucione hacia formas maduras que no perjudiquen a nadie (acompañamiento emocional profundo).
Coocreo con mi compañera de vida Anna Bachs el proyecto de educación libro La Caseta. Traspasada la infraestructura material por nuestros amigos Begoña Gonzalez y Cristobal Gutierrez.
Además de integrar en un proyecto todo aquello aprendido, este proyecto daba un sentido más allá. Tenía cariz de propósito. Aquello que aprendí acompañante a los niños, compartiendo con el equipo y las familias, no tiene precio.
También la formación que comencé a hacer en el año 2005 y que continuó posteriormente en el 2008 es uno de los aprendizajes profesionales más fundamentales en mi vida profesional.
Continuará...